Actualmente la tecnología supone supone un hito imprescindible para cualquier empresa. La posibilidad de gestionar y automatizar los procesos administrativos de nuestro negocio plantea unas ventajas que no podemos dejar escapar. Principalmente las podríamos resumir en el ahorro que supone llevar una gestión adecuada de los recursos (inversiones, tiempo, colaboradores) y la productividad que podemos conseguir cuando nos apoyamos en las soluciones de software más adecuadas para nuestra actividad empresarial.

El documento fundamental que debe guiar la iniciativa es lo que conocemos como “plan de negocio”, en el que debemos identificar, describir y concretar cuál es la idea que queremos materializar, analizando su viabilidad tanto técnica como comercial y financiera, y establecer los pasos a seguir para poder arrancar y ponerla en funcionamiento con coherencia y rigor.

Este plan de negocio no sólo es importante para ordenar las ideas del emprendedor, sino para que sus socios comprendan su viabilidad. Entre los apartados que este importante documento debe contener, hay algunos fundamentales como pueden ser la estrategia comercial (precios de productos o servicios, la estrategia de ventas y distribución), la identificación de proveedores, y el análisis económico y financiero, apartado que a su vez debe incluir un plan de financiación, de inversiones, cashflow y balance.

No debemos olvidarnos del conocido análisis DAFO, que identificará Debilidades, Amenazas, Fortalezas y Oportunidades, lo que será de vital importancia como un ejercicio real y sensato de estudio de mercado, en el que queda reflejada nuestra posición frente a nuestros futuros competidores y potenciales clientes.

Dentro de todo este cúmulo de actividades propias del arranque, hay un apartado importante del que dependerá la operativa y la visibilidad que tenga sobre cómo va mi negocio en el corto, medio y largo plazo, y es la selección de las herramientas de trabajo. Y concretamente hablamos de la informática personal y las comunicaciones.

Nadie hoy en día montaría un negocio sin esa necesaria cobertura, que va desde disponer de hojas de cálculo a editores de textos, sistemas de comunicaciones (correo, mensajería instantánea, telefonía, etc) y por supuesto, soluciones de gestión empresarial. Siendo precisamente éstas últimas las que me darán esa visibilidad, esa “fotografía de la realidad”.

Y aquí nos llega la gran duda, quizá por nuestra inexperiencia… ¿Son caras estas soluciones? ¿En cuánto tiempo puedo tener montada mi solución de gestión? Hablamos concretamente de una solución ERP, un compendio de módulos y herramientas integradas entre sí, que ya de partida indicaremos que es mucho más asequible de lo que fuera hace pocos años gracias a opciones tan atractivas como la nube.

Tradicionalmente montar una solución ERP on-premise requería de la compra de licencias de software, de los PCs/portátiles, de un servidor (si trabajaremos más de un usuario con los mismos datos) y de la instalación correspondiente. Hablamos mínimo “de días” o de “semanas”, si es que la solución de gestión ERP es acorde a mis necesidades. En todo este tiempo habrá que buscar soluciones, diferentes ofertas de hardware y software, contrastarlas, y tras la decisión final, contar con los recursos financieros (propios o ajenos), y por fin montarlo. En eso se va todo este tiempo.

Con la nube, quitando el período de selección de la herramienta, este período se reduce prácticamente a segundos: basta disponer de conexión a internet, contratar el servicio (que por cierto se paga sólo por lo que se usa mes a mes), y disponer de las claves de usuario para entrar. Poco más. No hacen falta inversiones seriamente meditadas, negociaciones de financiación,… Los pasos asociados a la decisión son mucho más sencillos.

Según el último informe de Panorama Consulting, la tendencia de las soluciones ERP en modo Cloud está creciendo, pues para más del 56% de los encuestados ha supuesto ahorros en la implementación de como mínimo un 20%. Llegando incluso a más del 80% en ciertos casos.

Pero no debemos confundir entre tiempo de puesta en marcha con el tiempo de implementación. La puesta en marcha puede resultar inmediata, pero que todo encaje y que la empresa esté en pleno funcionamiento es otra cuestión. Todo dependerá de la idoneidad de la solución y de la implicación de los empleados. Por término medio, los estudios indican que es cuestión de casi dos años. Refiriéndose a empresas que ya estaban funcionando “de otra manera” y adoptan una solución ERP. En las nuevas pymes, este tiempo sin duda es menor, porque las cosas se pueden hacer bien desde el principio, y no hay resistencias que vencer por el camino.

Contenido vinculado

¿Tienes soluciones de software aisladas que te roban mucho tiempo? OneBizz es la solución Todo-en-Uno

Una solución en la nube simplifica mucho las cosas, pero ponerse en manos de un proveedor IT requiere de unas premisas que no deben pasarse por alto. Calidad en sus servicios, y proximidad, con todo lo que este término puede llegar a suponer. ¿A qué nos estamos refiriendo?

En muchas empresas se utilizan herramientas desconectadas entre sí para realizar las tareas del día a día: generar documentos, colaborar o conectar con otras personas. Disponer de una solución única y flexible que me ofrezca todos estos servicios integrados mejorará sin duda mi productividad.

En la evolución de un proyecto empresarial, a menudo es necesario contar con recursos externos que nos complementen y nos ayuden a comenzar, subsistir o mejorar. En cualquier caso, avanzar. Y en lo referente a tecnología, quizá estemos algo perdidos en esa búsqueda…

¡Pruebe OneBizz gratis!

Regístrese ahora y tendrá acceso a todas las funciones y características de OneBizz durante 30 días.